Por qué hacer un prechequeo antes del CDA
La cuenta se explica sola: si te rechazan la revisión técnico-mecánica, pagas la reparación y vuelves a pagar el reingreso al CDA. Y mientras tanto tienes el carro con la revisión vencida, que es una multa esperando ocurrir.
Lo que hace que esa cuenta duela más es que la mayoría de los rechazos son por cosas baratas: una luz fundida, unas bujías pasadas, un testigo encendido en el tablero. No son fallas graves; son fallas que nadie revisó antes de ir.
El prechequeo es sencillo: pasamos tu carro por los mismos puntos que mira el CDA, te decimos qué está fuera de norma y qué cuesta corregirlo. Tú decides si lo corriges aquí o en otro lado; lo importante es que llegues sabiendo.
Las causas de rechazo más comunes
Emisiones fuera de rango
Bujías pasadas, sonda lambda envejecida, filtro de aire tapado o catalizador cansado. Es el rechazo número uno.
Testigos encendidos en el tablero
Check engine, ABS o airbag prendidos son rechazo directo, aunque el carro ande perfecto.
Monitores incompletos
Si borraste los códigos hace pocos días, el escáner del CDA lo ve. Hay que rodar el carro para que se completen.
Luces fundidas o desalineadas
Lo más barato de arreglar y lo que más gente devuelve a casa. Incluye stops, direccionales y luz de placa.
Frenos desbalanceados
Diferencia de frenada entre lados del mismo eje. Suele ser caliper pegado o pastillas desiguales.
Llantas y cinturones
Labrado por debajo del mínimo, desgaste irregular o cinturón que no retrae bien.
Ojo con borrar códigos antes de ir al CDA. Apagar el testigo borrando la memoria reinicia los monitores de emisiones, y un carro con monitores incompletos es rechazado aunque no tenga ninguna falla. Si hay que borrar códigos, se borran, se corrige la causa y después se rueda el carro lo suficiente para que los monitores se completen. Esa es una de las razones por las que conviene hacer el prechequeo con tiempo y no el día antes.
Qué revisamos en el prechequeo
- Escaneo completo: códigos activos y estado de monitores
- Emisiones: estado de bujías, filtro de aire y sonda lambda
- Luces altas, bajas, stops, direccionales, reversa y placa
- Alineación del haz de las luces delanteras
- Frenos: espesor, fugas y balance entre lados
- Freno de mano y su eficacia
- Suspensión: amortiguadores, bujes y terminales
- Llantas: labrado mínimo, desgaste irregular y presión
- Cinturones de seguridad y retracción
- Limpiabrisas, pito, espejos y vidrios
- Fugas visibles de aceite o refrigerante
- Estado de escape y soportes
La prueba de gases, en detalle
Es la que más rechaza y la que menos se entiende. La prueba mide lo que sale por el escape con el motor caliente, y lo que sale depende de tres cosas: que la mezcla aire-combustible sea la correcta, que la combustión sea completa y que el catalizador esté haciendo su trabajo.
Por eso un motor con bujías pasadas falla gases aunque ande bien: quema mal. Un filtro de aire tapado falla gases porque enriquece la mezcla. Una sonda lambda envejecida falla gases porque le está mintiendo al computador sobre cuánta gasolina inyectar. Las tres son reparaciones económicas si se detectan antes.
Dos detalles prácticos que ayudan el día de la revisión: lleva el carro con el motor bien caliente, después de rodar un rato, porque en frío el catalizador no trabaja a plena eficiencia; y ve con el tanque en un nivel razonable y sin combustible de calidad dudosa.
Cuándo te toca la revisión
En Colombia, los vehículos particulares nuevos hacen su primera revisión técnico-mecánica a los seis años desde la fecha de matrícula, y a partir de ahí es anual. Los vehículos de servicio público, taxis y de carga tienen periodicidad distinta y más frecuente. La fecha exacta que te corresponde va referida a la matrícula de tu vehículo, así que verifícala en el RUNT antes de confiarte.
Nuestra recomendación es hacer el prechequeo dos o tres semanas antes de la fecha, no la víspera. Si aparece algo que corregir, hay tiempo de hacerlo bien y, si hubo que borrar códigos, de rodar el carro lo suficiente para que los monitores se completen.